Los retos de la propaganda

ImageEs de todos sabido que la primera campaña política televisada en los Estados Unidos fue orquestada por una compañía en los 50’s, la cual tenía gran experiencia en el sector privado y que a partir de ahí se empiezan a profesionalizar las estrategias de marketing y comunicación política.

Pese a que ya tenemos más de 60 años mejorando y profesionalizando las prácticas en temas de comunicación política, si comparamos los efectos y resultantes en este ámbito con el comercial, aún estamos a años luz de generar campañas tan atractivas como Coca-Cola o Procter & Gamble, y la pregunta obligada es ¿Qué está impidiendo que logremos una conexión con el ciudadano como lo hacen estas empresas?

Me resisto a pensar que “las cosas son así y así serán”, conocemos bien las diferencias entre un producto y un gobernante o candidato, sabemos que no estamos vendiendo productos sino ideas, que los tiempos gubernamentales o electorales no son los mismos a los de la venta de un producto, pero aun así pienso que estas diferencias no son sino excusas para mantenernos en una zona de confort.

Ciertamente existen chispazos de creatividad que nos demuestran el enorme potencial que existe en la industria de la comunicación política, creatividad que me entusiasma a seguir trabajando y a seguir innovando en la forma como los políticos e instituciones se deben de comunicar.

Sabiendo todo esto me permito romper ciertos paradigmas que nos hacen creer que la publicidad y el marketing siempre serán más innovadores que la propaganda y la comunicación política:

  1. Los políticos no son productos son personas: Ciertamente cualquier persona que trate de vender a un político como se vende un producto es un charlatán, existe una serie de limitantes éticas y profesionales que nos impiden recrear una campaña política al puro estilo Coca-Cola. Mi respuesta a este paradigma es que nunca un producto será tan interesante y complejo como un se humano, por lo tanto nuestros insumos para comunicar a una político son casi ilimitados. Un jabón de manos jamás será más atractivo que un político.
  2. Vender un producto es fácil, en cambio nadie quiere a los políticos. Efectivamente, el descrédito de la clase política es generalizado en todos los países pero, ¿acaso las bebidas azucaradas o las comidas chatarra tienen buena reputación? La respuesta es no, sin embargo encontramos campañas sumamente atractivas para este tipo de productos. El éxito no está en el producto o candidato, está en la forma en que lo comuniquemos.
  3. Los presupuestos en publicidad de las compañías son muy elevados: Las grandes empresas como McDonald’s o Apple gastan cientos de millones en sus campañas de marketing pero solo hace falta echar un vistazo a los presupuestos de los partidos políticos o al presupuesto destinado a la comunicación social de un gobierno, de igual forma son muy altos, además las mejores campañas, de cualquier índole, son las que han usado de mejor forma la creatividad que no las que han gastado más.

En fin, esto no pretende ser un mea culpa sino una inyección de motivación a todos los que nos dedicamos a esta profesión apasionante y, un recordatorio: Si queremos ser realmente innovadores debemos salir de nuestra zona de confort, encontrar el aspecto a comunicar jamás explorado, romper paradigmas y sobre todo atrevernos a ser diferentes.

Rodrigo Solá

Consultor en Innovación para la comunicación política y corporativa.

6 comentarios en “Los retos de la propaganda

  1. Excelente punto de vista Rodrigo y me parece que seguirá siendo una tarea titánica “vender” a un candidato o político mientras los resultados de su gestión no calen en la ciudadanía. No cabe duda que es una cuestión de credibilidad y un asunto de diferenciación del producto.

    De acuerdo con el punto sobre la reputación de la comida chatarra y que resulta no ser suficiente argumento para dejar de tener éxito las campañas publicitarias, pero yo creo que tiene que también con el comportamiento del consumidor o votante..

    Yo dejo de comprar McDonalds el día que lo decida, sin embargo no puedo “despedir” al Diputado que me representa en el Congreso por su mala gestión. Creo que la volatilidad del voto es un fenómeno que nosotros los Comunicadores deberíamos estudiar más a fondo y a partir del estudio profundo del comportamiento del votante construir con creatividad estrategias adecuadas… Tenemos mucha chamba con el asunto de credibilidad- legitimación de los políticos.

    Me gusta

    1. Es completamente cierto lo que dices, sabemos que cuidar la reputación es algo vital para cualquier instancia pública o privada, para cualquier político o empresario… es el que hacer diario de los actores y comunicadores políticos.

      Juan Manuel, te agradecemos el comentario.

      Me gusta

  2. Totalmente de acuerdo contigo, Rodrigo.

    Me gustaría añadir un punto más a tu artículo, y es el referido a la innovación en comunicación política. Cuando un partido/candidato nos solicita innovación, lo primero que nos viene a la cabeza suele ser la tecnología; sin embargo, creo que la verdadera revolución en materia de comunicación política no vendrá de las herramientas, sino de los contenidos, de las ideas interesantes.

    Creo que ha llegado el momento de dar un salto cualitativo y empezar a aplicar la creatividad comercial que usan las empresas a la política. ¿O es que Cristiano Ronaldo, Shakira o George Clooney no son también personas?

    De lo que se trata, en definitiva, es de seducir a través del mensaje idóneo, en el momento oportuno, al público elegido; un contenido que le interese y le atraiga, que le aporte valor.

    Me gusta

  3. Totalmente de acuerdo Itziar, el fondo es lo que en verdad revoluciona la comunicación, que no sus formas como se nos ha acostumbrado a pensarlo. La clave es creatividad, creatividad y creatividad.

    Muchas gracias por tu comentario Itziar. Un abrazo!

    Me gusta

  4. Primero que nada quiero disculparme por la orografía, ya que escribo esto desde un teléfono celular.

    El artículo lo considero un excelente parte aguas para tomar conciencia sobre la comunicación política.

    La comunicación por esencia transmite algo, positivo o negativo pero lo hace. En el caso de la publicidad se busca dar a conocer y destacar los beneficios de un Producto o servicio.

    Pero publicidad política, comunicación política y todos sus derivados trabajan con lo más intangible que existe, las promesas. Un conjunto de ideas y de buenos deseos que una persona quiere compartir con otra.

    De ahí, creo, lo importante de esta materia. No sólo es comunicar, ni crear una personalidad, ni dar a conocer. Es la persona misma la que tiene que vivir en el mensaje; la congruencia, el carisma, las virtudes, los defectos y la forma de ser.

    Los estrategas deben de dejar de pensar, como lo comenta el autor, en que la persona es un producto y que el objetivo es que te compren. La meta debe de ser sencilla, inspirar a los demás.

    Que el individuo se comprometa, que viva, que crea en un ideal, que lo haga suyo. Ahí en ese momento donde la comunicación pase a ser inspiración política.

    Me gusta

    1. Rescato plenamente de tu escrito la idea de explotar los intangibles, de creer en la persona por el hecho de ser persona y entender que inspirar, dar esperanza y fomentar emociones, es al final lo que lleva la mayor y mejor carga de una propaganda.

      Gracias por tu comentario, Ayón!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s